Segunda observación – El registro de campo y la obtención de información.
Hoy marzo 26 de 2011 fue nuestra Segunda observación al barrio de ladera altos de la cruz, ubicado en la ciudad de Cali, Valle del cauca, en la parte alta de la montaña, barrio de la comuna 18 del suroccidente de la ciudad, colinda con los barrios las veraneras, las palmas y los chorros.
Esta vez; nos encontrábamos acompañadas de nuevo del grupo de estudiantes de la materia de teología, primeros semestres de distintas carreras de la universidad Javeriana Cali, todos con camiseta blanca y en “disposición” para las actividades predispuestas el día de hoy, y por primera vez después de de un mes sin presencia del Director de Esquina Verde, el presente.
Un estudiante también de la universidad javeriana (Derecho) de fisionomía relativamente indígena (cholo) llamado Walter Paz.
![]() |
| Walter Paz. Director Esquina Verde - Foto Tomada de Tienda Verde Barrio Altos de la Cruz . Octubre 2010. |
Punto de partida la 14 del Limonar. La jornada empieza a las 8:45 de la mañana Walter Paz, reitera sobre las reglas de seguridad que son necesarias para subir al barrio, y Mariana Hernández Cofundadora del grupo toma lista de los asistentes mientras estos aparentan oír juiciosamente las órdenes dada, sentados en un semicírculo.
Subimos en dos jeeps, 12 personas en uno y seis personas en el otro, Al momento de llegar al barrio subimos a la cancha (lugar predeterminado para continuar con las dinámicas del día) en donde el grupo de estudiantes de teología se divide en dos secciones una dirigida por Walter Paz que se dirige a mirar el proyecto de construcción de tres casas en el barrio y la rectificación de las encuestas propuestas para las personas que entran al concurso de donación de viviendas de la fundación Catalina Muñoz. Mientras ellos se dirigen a realizar su cometido la otra sección del grupo dirigida por Mariana Hernández se divide a sí mismo en otros tres grupos, (Tres estudiantes de teología y un integrante de Esquina Verde) Quienes se encargaran de desarrollar 50 encuestas básicas de caracterización de la población, las necesidades colectivas y su percepción sobre el medio ambiente.
Los integrantes de Esquina Verde nos encargamos entonces de dirigir y conseguir las personas a las cuales se les aplica la encuesta, cada uno de nosotros tenía cinco encuestas para desarrollar en los diferentes sectores del barrio
![]() |
| Croquis de la zona alta de Altos de la Cruz. |
<Camino Amarillo - Angélica Lasso- Camino Azul -Adriana Moreno- (Acompañante directora del Área Social de Esquina Verde, Estudiante de Psicología de la javeriana, mujer de contextura gruesa de aproximadamente 20 años y de piel blanca ), Camino Verde -Mariana Hernandez-)> Reconociendo que fue complicado encontrar a los encuestados logramos desarrollar la actividad al finalizar la jornada (12:15 pm) sin embargo nos parece interesante recalcar que en medio del proceso de encuestar a la población además de que eran pocos los sujetos que se encontraban desde las 9:30 am (horario en el que se empezó la actividad) en el barrio por diversas cuestiones estos pocos en muchas ocasiones nos decían que no tenían tiempo, se notaba una actitud de reserva en relación a la actividad que pensaba desarrollarse. Muchos de los sujetos tenían comentarios tales como “no tengo tiempo niña”; “ay otra vez”; “ayer ya vinieron y me hicieron lo mismo”; “no tengo mucho sueño”, etc. Finalmente encontramos otras personas que correspondieron a acercarse en horas más tarde de la mañana por simple curiosidad sobre lo que se estaba haciendo en el barrio. Otro de los inconvenientes que se presentaron en el transcurso de la jornada fue que se perdieron dos de las voluntarias del grupo de Adriana Moreno. Mientras ella se encargaba de realizar su encuesta dos niñas se dirigieron a la casa de una señora del barrio que vive en la falda del territorio, correspondiente a la manzana 4 del croquis del sector, después de conocer esta dificultad nos dirigimos entre las 3 a buscar a las mismas y a reunirnos entre todos en la caseta del barrio para desarrollar una socialización que nos dejara una retroalimentación de la actitud de los sujetos de la comunidad y de las impresiones del grupo del voluntariado sobre su trabajo de intervención en el altos de la cruz.
| Adriana Moreno - Directora Área Eco-Social Esquina Verde. |
Finalmente decidimos bajar a la 5ta con 70 a las 12:59pm en un solo jeep, donde tuvimos una vivencia única e inesperada, se relata en 25 minutos una historia de vida con proyectos sociales de ayuda a la comunidad vulnerable de este barrio por un hombre llamado John Claudio (el chofer del jeep, hombre d contextura gruesa, robusta, ojos claros, tez blanca y barba insipiente).
Haciendo Encuestas, la mini entrevista de John Claudio y nuestro registro de campo.
El registro no es una fotocopia es una radiografía, como lo expone Rosana Guber, en el capítulo 12 sobre el registro de datos. Cuando subimos al barrio subimos siempre con una serie de actividades a realizar desde encuestas hasta tocar varias puertas y socializar con las personas del barrio, siempre con una participación constante en la vida cotidiana del barrio, desde los encuentros con los líderes de este, y las charlas cortas sobre el día a día y la familia hasta la programación de las actividades que se vallan a realizar en el barrio.
No se lleva un registro magnetofónico de estas charlas, ni un registro de video pues la comunidad suele sentirse incomoda con respecto a estos medios, pero siempre cargo con un cuadernillo/agenda donde registro todo tipo de datos, desde lo que se gasto en los jeep, la asistencia de los muchachos de teología hasta los datos básicos y la fecha de cumpleaños de los líderes del barrio.
A veces tener en cuenta el PATE (Personas- Actividades- Tiempo –Espacio) al no estar enfocados en un solo objetivo de investigación el PATE es de carácter extenso pero de la misma forma deja traslapar varios elementos para realizar la radiografía por ejemplo en el caso de esta segunda observación y el desarrollo de las encuestas, más allá de las respuestas correspondientes a la encuesta nos encontramos con el ya constante rechazo frente a ese modelo de conseguir información; pues las encuestas son un medio trillado y las personas siempre están a la expectativa de recibir algo a cambio, en estas zonas de ladera se ha generado una cultura del asistencialismo donde los habitantes tiene el siguiente ritmo [Llega fundación- Sonríen Fundación- Fundación Realiza encuestas- Fundación REGALA algo] lo cual no permite un real trabajo con la comunidad, de la misma forma esta ya es una representación en el voluntariado quienes se encuentran obligados a subir, sonreír, y recibir su nota correspondiente.
Si bien el registro depende de la investigación en este caso, la transcripción a posteriori de las impresiones del campo, en cuanto a las formas de preguntar y de acercarnos a las personas tal cual expone Rosana Guber en el capítulo sobre la entrevista antropológica: Introducción dirigida nos encontramos con que realmente es mayor la información entregada en charlas sobre temas varios que en una encuesta sistematizada; el ejemplo nuestra charla con el chofer del jeep. (Mariana Hernández Nivia)
Reconociendo entonces nuestra segunda visita de campo al barrio me llama mucho la atención poder contrastar las recomendaciones y los elementos teóricos que se manejan en el programa, como por ejemplo el proceso de registro de datos de Rossana Guber y la observación participativa en relación a la realidad social presente dentro de esta población.
Parecería interesante entonces reconocer que el día de hoy nuestra base metodológica para la recolección de datos fue el proceso de entrevista que desarrollamos durante la jornada y en donde pude identificar que uno de los aspectos que caracteriza a este colectivo es que son una comunidad que siempre está en espera de que se les de algo, de que se les done o se les regales ciertas cosas (como ropa, casas, dinero).
A las cinco personas que les realice la encuesta, eran sujetos que viven aproximadamente hace 10 años en el barrio, eran 3 mujeres vendedoras, una de ellas vende arepas cerca de la manzana No 3 del barrio, otra es vendedora en una tienda cerca de las casas ubicadas en la manzana No 3 y otra de ellas vendedora de chontaduro en la parte alta el barrio, se puede decir que es este mismo espacio el que reconocemos como lugar de encuentro, finalmente mis dos últimos sujetos encuestados fue uno de los cofundadores del barrio, un señor ya de edad muy avanzada (103 años) pero una persona amable y activa, y otro muchacho que pasaba en ese mismo instante en el que yo buscaba a quien dirigir la encuesta frente a la caseta.
Con las entrvistas me pude dar cuenta que la mayoría de la población en primera medida no conoce mucho a la organización para la cual estoy haciendo las practicas y con la cual me represento dentro del barrio (no saben ni conocen muy bien a Esquina Verde), en segunda medida identifico que depende de lo que uno les comente a las personas sobre lo que está dirigido y el objetivo de la encuesta, surge o no el interés y la disponibilidad ofrecida para el desarrollo del trabajo.
Reconozco entonces que uno de los aspectos fundamentales que observo por medio de esta metodología de acercamiento a la comunidad (la encuesta) es que la mayoría de habitantes no son reconocidos como desplazados por la violencia sino que son personas que se han visto afectadas por la recesión económica de la sociedad por la que no han podido responder con los arriendos en donde se alojaban anteriormente, y otra de las causas que se destacan como fenómenos interesantes para una caracterización superficial de la fundación del barrio es que hacia los años 80’ en este sector se le estaba regalando terrenos a la gente en donde habían pequeñas casas o cambuches fabricados en esterilla.
A pesar de que el barrio es un sector no muy grande con aproximadamente unas 600 casas y 900 familias, la comunidad no identifica, ni logra reconocer unas necesidades colectivas que se requieran para el mejoramiento del barrio físicamente y el buen desarrollo de las interacciones entre las personas que lo conforman.
A pesar de que el barrio es un sector no muy grande con aproximadamente unas 600 casas y 900 familias, la comunidad no identifica, ni logra reconocer unas necesidades colectivas que se requieran para el mejoramiento del barrio físicamente y el buen desarrollo de las interacciones entre las personas que lo conforman.
La mayoría de los habitantes manifiestan una actitud desinteresada en la participación de actividades colectivas y en la cooperación del desarrollo territorial y planeamiento de proyectos en pro a un beneficio de apropiación del espacio urbano y de correlación y conocimiento con los vecinos, demuestran sobre todo según mi percepción una actitud individualista, en donde cada quien lucha por lo “suyo” (lo que quiere) y de la forma que lo desea.
De acuerdo a lo propuesto por Rossana Guber con la observación participante me parece que de alguna u otra forma todos los investigadores estamos activamente funcionando en la comunidad que intervenimos con un proceso de investigación, ya que cada uno tiene una perspectiva diferente de la realidad que se presenta día a día.
Todos a partir de unos datos adoptamos unas interpretaciones distintivas que dirigen nuestro objeto de análisis, en muchas ocasiones se pudiese pensar que el investigador funciona solo como observador, pero en esta medida me parece equivoco dicho comentario en la lectura desarrollada de la autora nombrada anteriormente ya que todo sujeto posee una prenociones que no permiten de ninguna forma un tipo de objetividad investigativa, sino que por el contrario considero que a partir de unas percepciones subjetivas de el proceso de investigación, que va ligado a la producción metodología que decide abordarse para cierto análisis se construyen unas generalidades que caracterizan y determinan el conocimiento de cierto colectivo, o de cierta población.
Como sujeto directamente relacionado con la comunidad considero que la metodología de las encuestas aunque parece necesaria en muchas medidas no parece ser la forma más adecuada para trabajar con esta población.
Por lo menos desde mi perspectiva creo que un proceso de charla abierta con algunos habitantes del sector resulta mucho más satisfactorio no solo en la relación que se establece entre investigador-informante, sino en la misma producción de respuestas y en la misma comunicación directa , mas no dirigida que permite adoptar una relación de confianza, proximidad y soltura más adecuada para la recolección de datos y el avance en el proceso de conocimiento no solo del grupo que conforma el barrio, sino de nosotros mismos no como investigadores y como fundación sino como seres humanos que tratamos de identificar una realidad materializada en las acciones de los sujetos como actores sociales que se desarrollan en diferentes escenarios dentro de un espacio especifico.
Uno de los procesos que mas me llamo la atención en la jornada del día, que me hizo diferenciar no solo el método, sino también la información y el trato que se manejaba entre sujeto y actor fue la experiencia con el chofer del jeep con el cual se entablo una conversación mucho más fluida y amena en la que no se presento oposición de respuesta y en donde los dos estábamos mucho mas conectados y cercanos a cuestionarnos y entender el rol que se ejecuta en un colectivo desde nuestro actuar y nuestras proyecciones. (Angélica Lasso Montealegre)
| Voluntariado - Grupo de Jóvenes Teología |
| Mariana Hernandez -Angélica Lasso - Encuesta de Prueba. |



No hay comentarios:
Publicar un comentario